Las primeras chispas o rayos de Luz

En el Amanecer, la búsqueda y los esfuerzos de la etapa previa rinden el fruto de experiencias propias, y el ser logra “en boca propia” el sabor de la Luz. Por experiencias personales, aunque no sean muchas o duraderas, ya no tiene dudas de la existencia de algo espiritual y amoroso más allá del plano humano. Sabe que lograrlo vale su esfuerzo y se compromete a lograrlo. También, suele encontrar su escuela, su camino, en esta etapa. Ésta es una etapa de compromiso a trabajar en sí para lograr expandir y hacer permanente los destellos de Luz que ha tenido. Sin compromiso, sin poner su espiritualidad primero en su vida, no logra la próxima etapa, estar Despierto.

Todo lo previo es un proceso. Consiste de avanzar y retroceder, de tener momentos de comprensión y experiencia, y luego de perderlas. Hasta aquí, su Despertar aún no está asegurado; no está “salvado”; aún puede dormirse otra vez y no Despertar. Todavía la inercia, las presiones, la “gravedad” de su vida humana pueden jalarle “hacia abajo”, a perderse en el mundo; o se puede desviar en un camino falso o limitado.

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