El propósito de la Creación es tener experiencia; la Creación es la Esencia manifestándose en todas sus posibilidades infinitas de experiencia. Una de las invenciones de la Esencia que genera mucha experiencia es la polaridad. Dentro de la Creación, el Amor Absoluto se polariza creando el amor polar. El amor polar es parte de la Creación y solo existe dentro de la Creación; es una ilusión como todo en la Creación. El amor polar es el Amor Absoluto distribuyéndose a lo largo de un espectro de posibilidades que va desde el amor muy positivo hasta el amor muy negativo. El amor más negativo posible es la maldad, con odio, intención y disfrute de destruir. El amor positivo es energía positiva: cariño, cuidado, pasión y creación. Ambos polos son Amor, pero el amor positivo está más próximo al Amor Esencial. Para llegar al “Enlightenment”, tienes que ascender de las profundidades del amor negativo hasta las alturas de operar con amor positivo, y de allí puedes subir aún más al Amor Esencial. No es posible vivir generando amor negativo y sentir Amor. Es una regla que el Amor es la meta y el camino.

Por esto, la polaridad del amor positivo<>negativo es una de las Polaridades del “Enlightenment”.

El amor positivo es todo lo que consideramos acciones y energía positiva. Es cualquier energía que crea, crece, ayuda y expande al universo. Experiencialmente, es toda energía que se siente placentera, disfrutable, al dar o recibir. Ejemplos incluyen: ayudar, servir a otros, enseñar y dar regalos. Emocionalmente, el amor positivo se siente bien: afecto, entusiasmo, alegría, cariño, etc.

El amor negativo está formado por todas las acciones que dañan, castigan o destruyen, y toda energía que se siente displacentera o dolorosa. Generalmente, las acciones consideradas como “malas” son amor negativo, por ejemplo: pegar, castigar, robar o matar a alguien. Ejemplos de amor negativo en la energía emocional incluyen: enojo, odio, miedo, resentimiento y culpa. Véase: Amor Negativo.

El propósito de la Creación es la experiencia, y las polaridades y sus espectros generan una enorme variedad de experiencia. De conformidad con las leyes de la polaridad, el amor negativo es necesario para que exista la experiencia del amor positivo.

En la psicánica se usan los términos “amor” y “anti-amor” porque es difícil para el ser humano ignorante (en avidya) comprender que todo, absolutamente todo, está formado por el Amor, del Amor mismo, y que nada hay que no sea Amor. Tampoco puede comprender que no hay bueno<>malo, y que el Amor crea y ama a la maldad.

En la Esencialidad, se usan términos más precisos: el “amor positivo” y el “amor negativo”, en la conciencia de que todo lo que existe son formas del Amor Absoluto. El Amor Absoluto no tiene opiniones ni juicios acerca de ninguna forma de Sí Mismo, y aunque las tuviera, consideraría que todo es positivo como parte de la variedad infinita de sus posibilidades de ser.

El amor negativo representa una oportunidad y un reto para que el amor positivo ame lo negativo. Sin la posibilidad de amar al amor negativo, el amor positivo no podría experimentarse en todo su esplendor y poder. Es fácil amar al amor positivo; lo que prueba la fuerza verdadera de tu amor positivo es tu capacidad de amar al amor negativo. Un ejemplo de esto es de nueva cuenta Jesucristo, quien pudo amar a sus verdugos. Él pudo aguantar la máxima energía negativa que el planeta pudo darle y devolver perdón y amor. (Compara eso con los eventos de amor negativo que has tenido en tu vida, a los que has respondido con amor negativo). El amor polar presenta al Amor Absoluto otra alternativa para experimentarse a Sí Mismo,  experimentando el poder del Amor para amarse en todas sus formas, incluyendo la del amor negativo.