Hay dos cosas indispensables para tu regreso a la Esencia: responsabilidad y humildad.

La humildad es saber Quién Eres y Quiénes Son los demás. La humildad es ver a Dios en todos y en todo. Es comprender que todos son Una Misma Esencia; que todos somos Lo Mismo. Es el reconocimiento del mismo valor intrínseco, Esencial, de cada persona y cosa. Es reconocer que no hay más ni menos en el Uno. (De hecho, no hay “otro” en el Uno, así que “más” o “menos” es algo imposible ya que requiere de dos, y ya no es Uno).

La humildad es comprender que, en Verdad, no existen “otros” o “partes” en la Esencia Única. Las diferencias son ilusiones en la manifestación de la Esencia. La Individualidad y la separación son una ilusión. Cuando sabes que solo hay Esencia Única, sabes que no hay más<>menos, que esto ni siquiera es posible.

Lo que no es humildad

  • No es ostentosa.
  • No se jacta.
  • No alardea.
  • No se pavonea (ni se vanagloria) como el pavorreal.
  • No significa pobreza. Puedes ser rico y humilde. Puedes ser pobre y con ego negativo. No hay relación alguna entre posesiones y humildad.
  • No consiste en ser un ignorante. Hay personas educadas con egoneg y hay personas educadas con humildad. Hay ignorantes con egoneg y hay ignorantes con humildad. La humildad no tiene relación con el contenido de la mente humana; es algo puramente espiritual.
  • No es hacerse menos que otros (por ejemplo, por no caer en egoneg, o para ser más “espiritual”, ergo mejor que otros, y eso es egoneg).
  • No es ser sumiso, ni agachado. La humildad sabe que es Esencia y que vale igual que todo. Si es tratado como “menos” no resiste, pero no tiene que permanecer ahí para ser tratado de esa manera.
  • No es un sirviente, ni permitirse ser tratado así. El humilde sirve a otros porque eso es el amor, pero no lo hace desde una postura de ser “menos” ni de debilidad o sumisión. Lo hace con dignidad tanto con quienes sirve como consigo mismo. Sabe que todos están participando en un acto de amor.
  • No significa ser “poca cosa”. Es igualdad; no hay más ni menos en la Esencia.

Lo que sí es humildad

  • Una práctica espiritual opuesta al egoneg. Una práctica espiritual que te lleva a la Esencia, al Amor y la Felicidad.
  • Sencillez. Si crees que la sencillez es algo negativo, tienes una PME y debes verificar la definición de sencillez. Ser sencillo significa ser espontáneo, genuino; sin complicaciones, sin presuntuosidad, sin engaños, sin ostentación.
  • Simplicidad. Si crees que la simplicidad es algo negativo, tienes una PME y debes verificar la definición de simple. Es un sinónimo de sencillo; sin complicaciones, sin malicia, lo opuesto a complejo. Se usa a veces en el sentido de bobo, pero la humildad no es boba. De hecho, humildad es parte de la…
  • Sabiduría: no hay sabiduría sin humildad. No hay humildad sin que haya sabiduría. No hay sabio que no sea humilde.
  • Espiritualidad: no hay espiritualidad sin humildad. Es sencilla porque la humildad es completa, no necesita adornarse ni agregarse más, está llena de sí, no tiene vacíos que llenar.
  • Vivir la vida sin buscar llamar la atención, sin ostentosidad. Vivir sin buscar aceptación, reconocimiento ni agradar a otros; es ajena a la opinión de otros.
  • Valía. La humildad es la sabiduría de saber quién eres, por ende, saber tu valía intrínseca y la de los demás.
  • Igualdad. La humildad es saber que todos somos iguales, hijos de la Esencia.
  • Conocer la Verdad del Universo.

La gente a menudo tiene una cadena de PMEs, por lo tanto, resistencia a la humildad. Su pensar va más o menos en la siguiente dirección:

“El humilde es simplón, rústico, patán e ignorante; así son los pobres. El pobre está jodido, no tiene dinero, educación, ni buenos modales. El que no tiene dinero es un muerto de hambre, incluso no tiene donde caerse muerto. Por esto, yo no quiero ser un ignorante; no quiero ser pobre; no quiero ser un Don Nadie; no quiero que me pisoteen; así que, no voy a ser humilde.”

Todo esto es pura ignorancia de qué es la humildad y de su valor. ¡No hay espiritualidad sin humildad! La humildad es reconocimiento de igualdad en la Verdad, en la Esencia. Lo opuesto a la humildad es el egoneg, el más<>menos que otros.

El valor de la humildad

“Únicamente los humildes entrarán al Reino del Cielo”. Simplemente, no puedes volver al Reino de la Esencia sin ser humilde. Punto. Palabra de un Iluminado: Jesucristo.

La humildad es lo opuesto al ego negativo, la glorificación de una individualidad por encima de otras individualidades. Por lo tanto, el egoneg es la glorificación de la ilusión por encima de la Esencia.

No hay espiritualidad que no comience con la humildad. No es posible desarrollarte espiritualmente, sentir a Dios, y ni siquiera aumentar tu felicidad humana, sin humildad. La espiritualidad es re-unirte con el Uno. Es salir de la ilusión de la multiplicidad y de la separación para volver al Uno. Esta salida es la humildad. No existe espiritualidad verdadera sin humildad.

La humildad es felicidad. Recuerda que el espectro de la felicidad es paralelo al espectro del ego. Tu felicidad es inversamente proporcional a tu ego negativo, ergo proporcional a tu humildad y unión con el Uno. (Ver la figura 1). La humildad te hace sentir completo, satisfecho. En la humildad, eres agradecido por todo lo que te llega, al mismo tiempo no necesitas nada externo: posesiones, dinero, reconocimiento, fama, poder. Te liberas de la Búsqueda Externa de la felicidad. La humildad no necesita incorporar nada.

La humildad es un componente indispensable de la Sabiduría. No existe Sabiduría que no comience con la humildad. La humildad hace surgir de manera paralela a la Sabiduría. Donde el ego negativo te nubla y te ciega, la humildad te da luz, claridad, percepción y sabiduría. Puesto que la Sabiduría es una característica de la Esencia, la humildad te lleva a la Esencia.

La humildad produce paciencia y serenidad, aspectos importantes de la felicidad.

Una persona humilde tiene un corazón de oro, espiritualmente hablando. La humildad refleja la grandeza del ser, su riqueza espiritual.

La felicidad y el ego son la misma polaridad

La felicidad es el grado de tu experiencia de tu Esencia. Al grado que te sientes separado, tu felicidad disminuye. La humildad es imprescindible para aumentar tu experiencia de Esencia.

La humildad comienza con:

  • El reconocimiento del ego negativo que hay en ti.
  • La aceptación de que no eres más ni menos que otros.
  • Ni hablar de, “Soy más humilde que tú”. Ésta es una máscara espiritual de humildad. “Soy espiritual y muy humilde”.
  • La humildad de aprender. Reconocer que no sabes todo y que siempre puedes aprender de todo lo que te rodea.

La humildad requiere práctica, y va aparejada con la práctica del amor.

Amor y humildad

Si quieres amar más, si quieres servir, ayudar más a otros; si quieres ser más Esencia, más Luz; tienes que tener la voluntad y compromiso de ser más humilde.

Tienes que convertirte en un ninja del amor. Tienes que amar puramente, servir sin esperar reconocimiento alguno, que otros te admiren, o te remuneren, te adulen o realcen. El amor que brota del servicio comienza cuando termina el interés por la remuneración. Lo remunerado es intercambio, comercio. El amor comienza cuando lo que te motiva no es la remuneración. Un ninja del amor no se ve, no se nota, y sólo deja a su paso resultados.

La humildad es algo que se tiene que practicar conscientemente. Una buena oportunidad la proporciona el servicio, que es amor en acción. Cuando busques dar servicio, elije el que más active tu importancia personal, o lo que resistes hacer. Esto izará una bandera roja indicando dónde te falta humildad, dónde tienes el egoneg de “Soy demasiado bueno, valioso, para hacer esto.” Por ejemplo, escoge los puestos más bajos (ej. limpiar los baños). O si tu egoneg es “Soy menos”, elige los puestos de más autoridad y responsabilidad, donde tienes que dar instrucciones a otros.

Otro lugar de práctica es el procesamiento, en la psicánica o la Esencialidad, piloteando a los exploradores más difíciles.

Humildad: Oro espiritual y llave al Reino de los Cielos.