Meditar la vida es vivir tu día haciendo lo que haces normalmente pero en un estado espiritual:

  1. Con la mente apagada.
  2. Enfocado en el momento presente, Aquí-Ahora.
  3. Sintiendo experiencia.
  4. Sintiendo Esencia; Amor, Alegría.
  5. Parcialmente desidentificado de tu avatar y de tu cuerpo, manejando estos desde Esencia.
  6. Escuchando y comunicándote con la Sabiduría, dejándola manejar tu vida.
  7. Perceptivo a las energías de otros.

Esto es un estado de contacto directo con Dios y de inmensa felicidad, gratitud y regocijo. La vida humana de lucha y esfuerzo ha terminado y vives ya en un jardín de frutos y néctar.

La meditación concentrada (en posición sentada), los procesos y las disciplinas, te preparan para “meditar la vida.”

Mayor explicación de cada punto

Meditar la vida es vivir:

  1. Con la mente apagada. Tu changa loca, la mente negativa, ha muerto. Usas la mente positiva únicamente cuando necesitas razonar para manejar algo técnico en el mundo físico. Ya no resides en tu mente como el ser humano ordinario, sino en tu ser, en tu voluntad-conciencia. Para guiar tu vida, tienes comunicación directa con la Sabiduría Infinita.
  2. Enfocado en el momento presente. Sabes que solamente existe el Aquí-Ahora; sabes que el pasado y el futuro son alucinaciones de la mente. Te has liberado de las anclas y del jaloneo del pasado en tu conciencia, con los procesos de Esencialidad, de modo que te es fácil mantener tu atención Aquí-Ahora. Piensas en el futuro únicamente para crearlo con visión clara y para prepararte a vivirlo. Te concentras en exprimir cada gotita de experiencia del Aquí-Ahora, sabiendo que es la única realidad y que no pasarás por este momento otra vez.
  3. Sintiendo la experiencia: con tu sentir abierto, tanto tu sentir físico como tu experiencia espiritual. Eres aire. Ya has liberado todas las emociones negativas, de manera que éstas son ya muy raras en tu experiencia. Vives en emociones positivas y sobre todo…
  4. Sintiendo Esencia, Amor, Alegría (es decir, Despierto al Uno). Sabes que puedes encontrar y experimentar Esencia únicamente en el Momento Presente, con la mente apagada y el sentir abierto.
  5. Parcialmente des-identificado de tu avatar y de tu cuerpo, manejando a estos desde Esencia. Sabes en experiencia que TÚ no eres tu avatar ni tu vehículo, sino que ellos son “fichas” que usas para jugar en el mundo físico. Ya tienes una conciencia clara de Tí Mismo en la Infinidad de Quien Eres y controlas tu avatar y vehículo desde arriba.
  6. Escuchando y comunicándote con la Sabiduría sobre qué hacer. TÚ eres la Sabiduría Infinita que sabe todo, pasado, presente y futuro. La consultas para guiar tu vida; de hecho dejas que guíe tu vida sabiendo que te deparará una vida rica en experiencias que ni imaginabas tener, y al mismo tiempo te usa para servir al Amor—y te encanta servir al Amor.
  7. Perceptivo a las energías de otros. Ya que todo es una sola Energía y TÚ Eres Esa Energía, puedes sentir a otras partes de Ti Mismo a voluntad. Por tanto, comprendes a, y eres compasivo con otros, aunque ellos sigan con sus dramas y dolores. Haces lo mejor que puedes por otros siendo Tú Mismo, siendo una Luz y sabiendo que quienes estén listos van a notar algo y querrán indagar lo que tú tienes porque lo quieren para ellos mismos.