La vida es un desfile de cosas y eventos. Desde el punto de vista de Esencia, la vida no tiene polaridad; todos los eventos son experiencias interesantes y posibilidades de experiencia dentro de la Infinidad de Sí Misma. La Sabiduría sabe y controla todo, y todos los eventos se conjuntan para a llevar a la creación donde Esencia quiere llevarla. Nada sucede en contra de la Voluntad Divina, es decir, no hay eventos que no deban ser, que sean negativos.

Sin embargo, dentro de la creación, desde la perspectiva de un avatar con sus gustos y disgustos, deseos y metas, muchos eventos parecen contribuir a sus deseos o estar en contra de ellos. Aún como “enlightened”, no solo tienes un avatar sino también una misión y propósitos. Vas a tener un punto de vista limitado sobre los eventos y algunos te van a parecer negativos, en contra de tus metas. Esto no importa; lo que importa es tu reacción energética a los eventos. La reacción espiritual es como mínimo de transparencia, de cero energía negativa, de cero resistencia. Por supuesto, es aún mejor poder ver la perfección. Y sobre todo, sabes bien la importancia de no crear NDS (no debe ser) y malo.

Hay varias historias en la espiritualidad que ilustran cómo alucinamos en cuanto a los eventos. “Que Bien, Que Mal, Quien Sabe” es una. Otra es la historia del sabio a quien le dieron un bebé acusándolo de ser el padre. Una tercera es el dicho que afirma: “ Un maestro solo tiene dos modalidades: 1- Disfrute de los positivos, y 2- Crecimiento a través de los negativos. Si algo te sirve para crecer, es realmente negativo?” De hecho, un verdadero maestro hasta puede apreciar y disfrutar todo, aun los negativos y hasta el dolor.

La vida no va a dejar de tener polaridades en los eventos, mágicamente, solo por ser un “enlightened”. Como reza el dicho Zen: “Antes del “enlightenment”, la vida consiste en cortar madera y cargar agua. Después del “enlightenment”, la vida consiste en cortar madera y cargar agua.” Lo que sí cambia es tu poder de manifestación, pero aun asi, no sabes cuáles eventos son favorables y cuáles están en contra. Como dice el refrán: “ No hay mal que por bien no venga.”

El sabio sabe que no sabe si un evento es negativo o positivo; sabe que no sabe cómo debe desenvolverse el universo. Lo que sí sabe es que él es el creador de su reacción y sabe que no es sabio estar creando energía negativa. Sabe que estar creando resistencia a ReLoQECE (Realidad de Lo Que Es Como Es) es parte de la inmadurez espiritual y una falla a su impecabilidad energética.

Igualmente, el sabio no se permite ser víctima ni causar lástima; no se queja. Si hay algo que puede hacer para cambiar algo, lo hace. Si no hay algo, no malgasta su energía con resistencias y quejas. El sabio crea: “Tengo el valor de cambiar lo que puedo; la aceptación de lo que no; y la sabiduría para reconocer la diferencia”. El sabio usa los negativos para crecer, ejercitar su voluntad y su transparencia, y volverse más grande. ¿Qué vas a hacer tú?