¿Hay veces que sientes como si no tuvieras suficiente energía para hacer las cosas? ¿O tal vez te sientes desmotivado y sin ganas? El secreto está en saber que tu eres un ser espiritual de voluntad-consciente. La voluntad es tu poder de mover energía; es tu fuerza del ser, de decisión y de creación.  La intención es un rayo de tu voluntad enfocada hacia un resultado específico. Actuar desde tu voluntad significa activar tu fuerza de ser, poner toda tu intención hacia un resultado, una meta.   Es dar lo mejor de ti. Siempre. En todo.  Esto presenta un gran reto, ya que la mayoría de nosotros no hemos desarrollado nuestra voluntad a ser imparables. Pero las buenas noticias son: la voluntad es como un músculo. Entre más la ejercitas, más fuerte la haces, y tus resultados son más fáciles de alcanzar.

Aún cuando no logras una meta, el saber que pusiste toda tu energía, que diste lo mejor de ti, te darár la experiencia de satisfacción y logro.  Sabes que hiciste tu mejor y nadie puede hacer mejor que su mejor.  Es ese sentido de satisfacción y orgullo al saber que dimos nuestro mejor que es parte de la felicidad que todos buscamos.

Y aquí es donde comienza la magia.

Cuando comienzas a operar desde tu voluntad, comienzas a operar desde Esencia. Comienzas a operar desde la fuente infinita del poder creador que todos somos. Porque no tienes voluntad, ERES voluntad. Algunas personas dicen “no tuve la voluntad para hacerlo” ¡pero eso no es cierto! la tienen, solamente que no la ejercitan lo suficiente y su voluntad estaba débil.  Y ¡esa no es razón para no volverlo a intentar!

Ahora, te voy a proponer algo diferente: en vez de enfocarte en tu meta, enfócate en quién eres. Cambia tus expectativas, en vez de enfocarte en tu resultado, enfócate en ser la mejor versión de ti mismo que puedas alcanzar. En otras palabras, enfócate en SER voluntad.  Si haces esto nunca te sentirás decepcionado de no lograr cualquier meta, porque tu enfoque está en TI, en crecerte a TI, en amarte a TI.  Y si una persona se enfoca en eso, el resultado viene por añadidura.

Ejercitar y crecer tu voluntad te lleva a un gran éxito en la vida, ya que los problemas o situaciones de la vida se vuelven más fáciles de resolver cuando hay una voluntad invencible. Y aún más importante, especialmente en tu mundo interno. Porque cuando tu voluntad es imparable, no hay nada negativo que pueda derrotarte, porque tú sabes que pase lo que pase, vas a seguir adelante, aprendiendo de lo negativo, y enfocándote en lo positivo. Porque sabes que eres esta fuerza de vida, y que tu felicidad depende de ti, y te enfocas para hacerla realidad.

Con esta voluntad, con esta convicción, ¿quién contra ti?

Identificar tu voluntad y comenzar a ejercitarla hasta volverla invencible es parte del propósito de las disciplinas espirituales. Hacer ejercicio, llevar una dieta saludable, tomar suficiente agua, la meditación, etc., son disciplinas que te llevan a crecer tu voluntad. ¡Y hay muchas formas más! Otros ejemplos: comer algo que normalmente no comerías: alguna verdura específica. No lo haces porque te gusta, sino porque tú puedes hacer.  Otro ejercicio es bañarte con agua fría, a muy pocas personas les gusta, pero el hacerlo te lleva a crecer tu voluntad y ser más grande que tu cuerpo. Un ejercicio aún más poderoso, es el usar tu voluntad para mantener serenidad y paz ante un evento negativo, por ejemplo, chocan tu carro. La mayoría de personas reaccionaria en enojo y ataque, pero tu puedes ejercitar tu voluntad y decidir no reaccionar, aceptar la situación y moverte para hacer lo que se tenga que hacer para manejar el problema. Esto es ejercitar tu voluntad para ser más amor, y produce resultados de tranquilidad y paz en tu vida. Con una voluntad fuerte y amorosa, eres imparable en la vida.

Así que si te interesa saber más de como descubrir esta poderosa energía que eres, te invitamos a conocer más de tu naturaleza espiritual, y comenzar un hermoso viaje a descubrir quién eres: La Voluntad Creadora. Si estás listo, comienza nuestro Curso Tu Despertar Espiritual totalmente gratuito.

Comentarios

Comentario